16 jul. 2013

A los héroes y mártires del ghetto de Varsovia


(De Miguel Ruffo)

Hemos definido al Parque Centenario como un parque cultural y recreativo vertebrado en torno a las ciencias de la naturaleza. Esto no quiere decir que todos sus monumentos y esculturas remitan a estas disciplinas científicas. Algunos de ellos están preñados de historicidad. Es el caso de la escultura-altorrelieve “A los héroes y mártires del ghetto de Varsovia”, obra del artista Carlos Biscione, emplazado en el Parque Centenario por resolución de la Ley 1133 del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se trata de una copia del monumento homónimo que se encuentra en la capital de Polonia. El texto de la ley es el siguiente: “La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sanciona con fuerza de ley: Artículo 1º: Autorízase el emplazamiento de la escultura “A los héroes y mártires del gheto de Varsovia”, realizada por el artista plástico Carlos Biscione y donada por la Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina, en el Parque Centenario, delimitado por las Avenidas Díaz Vélez, Patricias Argentinas, Ángel Gallardo y la calle Leopoldo Marechal. Artículo 2º: Autorízase a la Dirección General de Espacios Verdes a determinar el lugar más conveniente del Parque para el emplazamiento. Artículo 3º: Comuníquese, etc. (firmado) Cecilia Felgueras y Juan Manuel Alemany”. Ubicado frente a una de las entradas al anillo interior del parque, este altorrelieve representa a los judíos: hombres, mujeres y niños con armas y cócteles molotov en sus manos, que se levantaron contra el nazismo. Una de las figuras recuerda a Mordechai Anielewicz, sosteniendo una granada. Todo este grupo constituye la expresión de “la lucha” y alude al valor de los insurgentes que se habían levantado contra el dominio nazi. Otra parte de la escultura representa el sufrimiento y martirio de los insurrectos y lleva por título “camino al exterminio”. A ambos lados del altorrelieve se encuentran dos placas. En la de la izquierda leemos: “El 19 de abril de 1943, un grupo de jóvenes, débiles  y mal armados del ghetto de Varsovia, Polonia. Sólo con coraje se levantaron contra el poderoso ejército nazi, prefiriendo la muerte en combate al sombrío destino de los campos de concentración. En 1948 se levantó allí un monumento al heroísmo de los combatientes. Entre 1953 y 1955 realiza esta obra réplica de aquella, el artista argentino  Carlos Biscione. 2007”. La de la derecha dice: “A los héroes y mártires de la organización judía del ghetto de Varsovia que perecieron luchando contra el ejército nazi. Como lo expresaron en la proclama de su lucha: Por nuestra y vuestra voluntad/ Por nuestra y vuestra libertad/ 19 de abril 1943. No olvidar, no perdonar. Nunca más nazismo.”
Este altorrelieve, réplica del monumento que se encuentra en Varsovia, recuerda a los judíos, que aislados en el ghetto, ante las deportaciones y el exterminio, se levantaron en armas contra la bestia parda. Los judíos a través de sus organizaciones lograron cierto éxito. Pasaron a controlar el ghetto construyendo numerosas barricadas. La última batalla sería el 19 de abril de 1943. Los nazis y los colaboracionistas polacos avanzaron sobre el ghetto, mientras los partisanos judíos esperaban armados con pistolas, fusiles y explosivos. Los nazis fueron obligados a retroceder. Ante esto, Himmler y Stropp ordenaron la quema de todos los edificios de ghetto para obligar a los rebeldes a abandonar sus escondites. Todo se llenó de llamas y humo negro. Muchos judíos murieron gaseados por los nazis, otros se suicidaron saltando de los edificios devorados por las llamas. La resistencia fue finalmente sometida entre el 23 de abril y el 16 de mayo. En esta fecha los nazis volaron la sinagoga Tlomacki (que estaba fuera del ghetto) como signo del fin del ghetto de Varsovia. Alrededor de 6.000 judíos murieron en combate, 7.000 fueron fusilados y otros 7.000 fueron deportados a Treblinka, donde murieron. Más de 56.000 judíos fueron capturados durante los días de los enfrentamientos. La importancia de este levantamiento judío sólo podemos evaluarlo en toda su dimensión si nos ubicamos en el año 1943. Por entonces, si bien los nazis habían perdido la iniciativa en el frente oriental -recordemos los triunfos del ejército rojo en Moscú (1941) y Stalingrado (1942) y el que se efectivizaría poco después en Kursk (1943)- todavía controlaban la mayor parte de Europa y la guerra recién concluiría en 1945. Frente a la política genocida del nazismo, los judíos del ghetto de Varsovia, al insurreccionarse, dieron un ejemplo de la lucha por la libertad y la vida. Estos son los valores imperecederos que recuerda el monumento polaco, del que el altorrelieve del Parque Centenario es, como ya dijimos, una réplica. Y son precisamente esos acontecimientos los que hacen de esta escultura una obra artística preñada de historicidad.
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Imagen: El monumento erigido en Parque Centenario.
Nota e imagen tomadas del periódico Desde Boedo, Nº 132, julio 2013.