20 jun. 2013

Los vascos de "Juvenilia"


(De Ricardo Llanes)

A fines de 1914 conocimos un extenso espacio entre alfalfar y quinta de verduras que cubría las hectáreas Corrientes, Murillo, Thames u las vías del ferrocarril Buenos Aires y al Pacífico (actual General San Martín). Había allí, sobre el lugar que ahora ocupa el estadio del Club Atlético Atlanta, dos viejas construcciones con techumbres de tejas, una con galería, y la otra, con varias ventanas abiertas en sus laterales. Viejos vecinos las señalaban como "las casas de los vascos", si bien para ese año ya no lo eran, pues las habitaban unos agricultores italianos. Tales casas habían pertenecido a los vascos que Miguel Cané recuerda en su libro "Juvenilia"; uno de ellos corriéndolo con la horquilla de emparvar, la tarde de verano en que con otros compañeros del colegio, habían "expedicionado, una vez más, en procura de las apetitosas sandías cultivadas por aquéllos". El zanjón que, a la carrera, logró saltar Cané y en el que "se me había caído la sandía que yacía entre las aguas cenagosas del foso", no era otro que el arroyo Maldonado. "Las casas de los vascos" fueron demolidas mucho tiempo después que el escritor y dibujante José Antonio Ginzo (Tristán) tomara de ellas algunas fotografías, lo cual ocurrió en el transcurso de 1946.
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Ilustración: "Juvenilia" de Miguel Cané, edición de la Cámara Argentina del Libro, Bs. As., 1943.,