7 abr. 2014

Acerca de algunas expresiones de origen futbolero


(De Luis Alposta)

Es sabido que el lunfardo se nutre, también, con vocablos procedentes de distintas jergas. Y entre las jergas importantes, en razón de su popularidad, se encuentra la del fútbol. Su vocabulario específico ha suministrado algunas voces y expresiones que han pasado al uso común, generalmente con sentido figurado.
Es así como el hincha o el simpatizante, gusta de trasladar la terminología de la tribuna al ámbito de lo cotidiano. Tiende rápidamente un cordón umbilical entre dos realidades. Y es entonces cuando con una economía de lenguaje asombrosa, nos dice:
No me dan pelota, queriendo decir que no le hacen caso, que no le llevan el apunte. 
Parar la pelota, refiriéndose al hecho de frenar un impulso y recapacitar. 
Colgar los botines, con el sentido de retirarse o jubilarse de una actividad cualquiera. 
Estar o quedar en orsai, por estar desubicado, en situación difícil, en falta. 
Tirarse de palo a palo, ir al fondo de la cuestión; jugarse entero.
Jugar el descuento, queriendo decir que le quedan los últimos recursos, que debe resolverse rápido. 
A esta altura del partido, a cierta edad de la vida; con cierto grado de experiencia.
Marcar de cerca, vigilar a alguien, controlarlo. 
Sudar la camiseta, trabajar en exceso; hacer grandes esfuerzos para obtener algo. 
Irse al descenso, perder posiciones, terreno, chance. 
Pegar en el palo, salvarse de chiripa. 
Salir con los tapones de punta, decidido a todo; poner las cosas en su lugar y con cierto ánimo belicoso. 
Golazo, logro espectacular. 
Gol de media cancha, lograr un triunfo inesperado; acertar con una decisión impensada.
Tal vez la más gráfica es la que me dijo un paciente después de haberse recuperado de un infarto: “No me engañe doctor. Esta vez sí que de pedo la saqué al corner”.
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Ilustración: Afiche de la película "El hincha", con Enrique S. Discepolo, Diana Maggi y Ricardo Passano, con dirección de Manuel Romero.