21 nov. 2011

Un episodio del 90


(De Ricardo M. Llanes)

En la Segunda Invasión Inglesa (28 de junio de 1807), en que las fuerzas invasoras desembarcan en la ensenada de Barragán, las columnas del ala izquierda, al mando del general Samuel Auchmuty, ya en horas de la mañana del 5 de julio salen desde los Corrales de Miserere (actual plaza de este nombre) y avanzan por las calles Paraguay, Charcas y Juncal, no así por la entonces llamada “calle Estrecha” (Santa Fe), hasta copar la plaza del Retiro, donde se levantaba el ruedo taurino, y en ella se libra el más heroico y sangriento de los combates, cayendo entre muchos otros el teniente de navío Cándido Lasala, sobre el mismo terreno que hoy configura, sobre la plaza, el camino delineado de la avenida Santa Fe. Ochenta y tres años más tarde (26 de julio de 1890), al estallar la revolución cívico-militar contra el gobierno que presidía el doctor Miguel Juárez Celman, la calle Santa Fe ofreció para la acción de un acto tan rápido como sorpresivo, el escenario primero de la sangre y el horror.
El doctor Juan Palestra –que es quien con claro conocimiento de los sucesos los ha relatado en su libro El Noventa, pues, él lo expresa, “vi los hechos de cerca y hasta podría decir que de ellos pars parva fui”, relata lo siguiente: “Poco después llegaba a Santa Fe y Cerrito la columna de Levalle (1). Allí tuvo que hacer alto para dar paso al 11º de Caballería, que, con el coronel Suspisiche, el coronel Leyría y el comandante Morosini al frente –tres centauros–, venía galopando impetuosamente por Santa Fe y dobló al norte por Cerrito, rumbo al Retiro. En el camino lo alcanzó un ayudante, indicándole esperar órdenes en Santa Fe y Callao. Al regresar el 11º por la calle Santa Fe, varios cantones y las baterías que acababa de ubicar Day (2) a lo largo de la calle Talcahuano, rompieron el fuego. La bocacalle quedó cubierta por un montón de 30 o 40 hombres, muertos y heridos, y más de 50 caballos destrozados. Leyría, con sus oficiales y tropa, no parecieron reparar en el estrago, y alzando en ancas a los desmontados y heridos que pudieron subir, siguieron a galope tendido hasta Callao y Santa Fe, donde echaron pie a tierra, inflamados y rugientes”.
Y una noche del año 1968, en el Café (ya desaparecido) de la esquina sudeste de Santa Fe y Talcahuano, en tanto yo le recordaba este episodio a mi inolvidable amigo el señor Roberto F. Grillo, entonces con residencia en el número 1291 de la ya llamada “Gran Vía del Norte”, se me ocurrió decirle esta cuarteta, en el instante improvisada, y que recité en homenaje de la calle Santa Fe y del episodio que dejamos relatado: “Lo mismo se muere aquí/ que en el campo de batalla:/ pues la bala cuando estalla,/ hiere y mata como allí.”
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(1) El general Nicolás Levalle era entonces ministro de Guerra y Marina.
(2) El artillero mayor Ricardo A. Day, era el jefe del Regimiento 1º de Artillería, cuyo mando se le había confiado.

Imagen: Revolucionarios de la Unión Cívica durante la Revolución del Parque o del 90.
Tomado del libro de R. M. Ll. Biografía de la avenida Santa Fe.