1 nov. 2010

Apuntes sobre la historia del tranvía en Buenos Aires


(De Aquilino González Podestá)

ORIGENES
La importancia del sistema tranviario en esta ciudad podría resumirse diciendo que, desde los primeros tranvías a caballo que comenzaron a correr por sus calles en 1863, como complemento de un ferrocarril primero, y desde 1870 como transporte urbano específicamente, hasta el último eléctrico en 1963, Buenos Aires pasó de ser una lánguida villa provinciana para convertirse en la megápolis actual.
Antes de la aparición del tranvía, la ciudad no poseía más que un escaso y mal organizado servicio de ómnibus a caballo, además de las dos líneas ferroviarias de las que era cabecera: el Ferrocarril del Oeste (1857) y el Ferrocarril del Norte (1863). Justamente fue este último quien instaló, con el fin de acercar los pasajeros desde su terminal al centro de la ciudad, una línea de tranvías entre Retiro (estación) y Plaza de Mayo (centro), inaugurada el 14 de julio de 1863, habiendo sido por tanto la primera línea de Buenos Aires y de la Argentina.
A ésta le siguió la que instaló el Ferrocarril del Sud con iguales intenciones, desde su estación de la Plaza Constitución a lo largo de la calle Lima. Pero ambas estaban al servicio de los viajeros del tren.
Las primeras líneas urbanas propiamente dichas se inauguraron a partir de 1870 . Fueron dos: el "Tramway Central", de los hermanos Julio y Federico Lacroze, y el "Tramway 11 de Setiembre" o de la "Calle Cuyo", de los hermanos Agustín, Teófilo y Nicanor Méndez y lo hicieron el mismo día: 27 de febrero, domingo de Carnaval. Eran un par de recorridos paralelos uniendo la Plaza de Mayo con la de Once de Septiembre; una por Cangallo–Callao–Piedad (Bartolomé Mitre) y la otra por Cuyo (Sarmiento)–Callao–Cangallo. Como vemos, desde el vamos comenzaba la competencia.
Muy pronto la ciudad se vio cubierta por una intrincada red de vías, no llegando a pasar dos años de aquella fecha, para que ya seis empresas se disputasen la clientela. Por 1880 comienzan a perfilarse las futuras grandes compañías: el “Tramway Anglo Argentino” y la “Cía. Ciudad de Bs. As”, adquiriendo y anexándose otras menores. Pero también en esta década surgen nuevas empresas como "La Gran Nacional", "La Capital", "La Nueva" y "El Metropolitano", con lo cual Buenos Aires se puso a la cabeza de las ciudades del mundo en lo que a transporte tranviario se refiere, puesto que si comparamos el kilometraje de vías con relación al número de habitantes, no había otra que pudiera superarla. Es entonces cuando comenzó a tomar el apodo que la haría mundialmente conocida como: Buenos Ayres, la cité des tramways.

EL ELÉCTRICO
El fin del siglo trajo grandes novedades, y entre ellas una que revolucionó la técnica: la electricidad .
En 1881 Ernst W. von Siemens, desarrolla e instala el primer tranvía eléctrico del mundo en un suburbio de Berlín, a partir de lo cual sucesivas innovaciones e inventos llevarían al vehículo a universalizarse. Y el 25 de octubre de 1892 se ensaya el primer tranvía eléctrico de la Argentina, pero no en Buenos Aires, sino en la ciudad de La Plata, flamante nueva capital de la provincia de Buenos Aires que, a pesar de contar sólo con diez años de edad, era poseedora de los mayores adelantos a nivel mundial, entre ellos, las instalaciones eléctricas.
Pero… a pesar de todo, esto no pasó de un ensayo. Habrían de transcurrir otros cuatro años para que se comenzaran a instalar las primeras líneas concretas. Y del mismo modo que en el caso de los de caballos, dos empresas serían las pioneras: el "Tranvía Eléctrico de Buenos Ayres" construida por el ingeniero norteamericano Charles Bright, quien inauguró un primer tramo de ensayo y demostración el 22 de abril de 1897 (por la avenida Las Heras, entre Canning y Plaza Italia), y la “Cía. de Tramways La Capital", que procedió al cambio de tracción bajo la dirección del ingeniero argentino Juan Mallol, inaugurando la línea entre la avenida San Juan y Entre Ríos y el barrio de Flores el 4 de diciembre de 1897 . De aquí en más todo fue una carrera. Cambios de tracción, nuevas empresas; de modo que, para 1908, eran doce las compañías que operaban en la ciudad.

LA GRAN EXPANSIÓN
Entre 1908 y 1909 se produce la denominada Fusión de los Tranvías, fruto de la creación de la Compañíe General des Tramways de la Citè de Buenos Ayres (empresa belga del grupo SOFINA con asiento en Bruselas) de la cual será la principal accionista la Cía. Anglo Argentina, por lo que seguirá girando en esta plaza bajo esa denominación. A partir de entonces quedan circulando cuatro empresas: la Anglo Argentina, la Compañía Lacroze de Bs. As.(nacional), los Tranvías del Puerto (inglesa) y la Compañía de Tranvías Eléctricos del Sud (nacional), siendo estas tres últimas las únicas que no entraron en la fusión.
El progreso del sistema y su desarrollo siguió en continuo avance. Más líneas, más kilómetros, más servicios. Aparece la industria local. Desde 1915 el Anglo ya carroza tranvías y a partir de 1922 fabrica sus primeros coches con diseño propio. A mediados de los '20 la red alcanza su máximo apogeo: 875 Km de vías, más de 3.000 vehículos y 12.000 empleados para circular por 99 recorridos y llegar a transportar 650.000.000 de viajeros anuales.
Pero no todo es en superficie. Desde el 1° de Diciembre de 1913 la ciudad cuenta con su primera línea de tranvías subterráneos (primera en Buenos Aires, en América Latina, en todo el hemisferio sur y hasta… ¡en todo el mundo de habla hispana!). A partir de 1930 le seguirán otras cuatro, conformando el comienzo del tejido de su red actual.

COMPETENCIA Y DÉBACLE DEL TRANSPORTE PÚBLICO
Con la aparición del transporte automotor comienza la competencia. En 1922 circulan las primeras empresas de ómnibus, y en 1928, los taxistas que por entonces sufrían un período de escasez de pasajeros, decidieron unirse en pequeños grupos y hacer viajes con recorrido fijo, generalmente siguiendo el de una línea de tranvías, llevando su mismo número y hasta circulando delante de sus coches para "robarles" pasajeros. A este sistema dio en llamársele "colectivo" (resumen de auto-colectivo).
En un principio leve, hacia comienzos de los años '30 la competencia se hace realmente feroz, generándose la superposición de servicios en los corredores importantes y el desabastecimiento de transporte en otros.

LA CORPORACIÓN Y  TBA
Estas y otras razones, fruto de la situación política de entonces, dieron lugar a que se decidiera, al igual que en la mayoría de las grandes metrópolis mundiales, congregar a todos los modos de transporte bajo un único ente, cosa que se concretó en 1939 con la creación de la "Corporación de Transportes de la Ciudad de Buenos Aires" (C.T.C.B.A.). Ésta, de capital mixto (privado y municipal), no tuvo mucha suerte, tanto por el desmanejo interno (tenía entre otras cosas renta fija garantida, gane o pierda), sobre un capital que nunca llegó a fijarse concretamente…), a lo que se sumó la falta de insumos y repuestos, corolario de la Segunda Guerra Mundial que dejó a la Argentina aislada del mundo, por lo que, tras un permanente déficit, la "Corporación" entró en liquidación en 1948.
A partir de 1950 la empresa fue estatizada, rebautizándosela como "Transportes de Buenos Aires" . Tranvías, ómnibus, colectivos y a partir de junio de 1948 un nuevo integrante del elenco, el trolebús, cambiaron del color marfil de la C.T.C.B.A. al plateado con banda azul de la nueva entidad, que para los subterráneos adoptó el azul cobalto y marfil con banda amarilla, que había sido de la extinta C.H.A.D.O.P.Y.F. (Compañía Hispano Argentina de Obras Públicas y Finanzas).

EL RESURGIMIENTO
Y las cosas mejoraron. A partir de 1953 hasta el servicio de tranvías se vio remozado; sobre todo en el período 1956/61, durante el que no sólo se fabricaron 5 series de coches con un diseño totalmente nuevo, sino que se renovó la enrieladura de casi toda la red y una importante extensión de la línea aérea, además de optimizarse y prolongarse muchos recorridos, rehabilitándose a su vez algunos ya abandonados.
Todo esto trajo para el tranvía un significativo aumento de tráfico, con lo cual algunos fuertes e influyentes intereses económicos se sintieron perjudicados, al punto de presionar a las autoridades para la supresión del sistema.

EL FIN DE LOS TRANVÍAS URBANOS
Y vencieron… Por decreto de octubre de 1961, se decide la eliminación de los tranvías (¡en el momento de su resurgimiento!) ¿Pretexto?: Obsolescencia del medio y enorme déficit. Pronto las estaciones se fueron convirtiendo en cementerios de tranvías, algunos de los cuales llegaban a ellas ¡sin haberse estrenado!…
La fecha del último servicio se estableció para el 26 de diciembre de 1962, día en que se hizo un tibio homenaje de despedida por parte de los comerciantes del barrio de Belgrano. Sin embargo, algunas líneas tuvieron que esperar que arribaran los automotores que las reemplazarían. Los últimos (líneas 20 y 38) rodaron el domingo 19 de febrero de 1963. ¡Qué ironía!... por pocos días un siglo entero de tranvías en Buenos Aires, la Cité des Tramways.
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Imagen: Logotipo de la AAT de Buenos Aires.
Material tomado de la Asociación Amigos del Tranvía: www.tranvia.org.ar